11/3/09

ARQUITECTURA Y FÚTBOL

























Los arquitectos somos como el seleccionador nacional de fútbol. Cuando las cosas van mal, es el público quien se encarga de bramar por una sustitución inmediata. Aquí quien ha hecho un mal partido ha sido la economía, pero el primer chivo expiatorio ha sido la construcción.

Pero ocurre que, en España, la arquitectura y el fútbol son como el ying y el yang: no puede uno ir bien sin que al otro le ocurra lo contrario. La selección nos ha regalado durante décadas unas brillantes jornadas de impotencia y decepción, mientras la arquitectura (la buena y la mala) festejaba triunfos dentro y fuera de las fronteras. Y en algunos casos, perdonadme la expresión "deportiva", a base de pelotazos.

La victoria en la Eurocopa nos situó el verano pasado en lo más alto del ránking de selecciones que elabora la FIFA desde el año 93. Y como si de una carrera de relevos se tratara, el testigo de las desgracias fue recogido inmediatamente por el manso colectivo de arquitectos.

Busco en la web posibles noticias e imágenes relacionadas con APL arquitectos y me topo con una empresa de containers dispuesta a abandonar una ciudad congestionada de rascacielos para embarcarse, repleta de cargamento, hacia puertos lejanos e inciertos.


Paisajes aún por descubrir. Cargamentos valiosos buscando nuevos puertos. En APL llevamos mucho tiempo llenando las bodegas de productos nuevos en el campo del paisajismo y en el terreno de los mayores. Ahora que la ciudad tradicional y gastada ya no es capaz por sí misma de asumir nuevos retos, propondremos una nueva arquitectura para una mentalidad también nueva. Y que gane el mejor.
ARTURO PERIS