Su diseño es anónimo.
Sus hermanos son el clavo, la tuerca, el tornillo o la arandela, también el alfiler o el dedal: objetos que funcionan…sin más.
El clip es un pequeño alambre de producción industrializada que, doblado sobre sí mismo, sirve para sujetar un número determinado de hojas de papel de forma temporal. ¡Que poca cosa el clip! Sin embargo, si nos detenemos para mirar las relaciones entre su forma, su función y su concreción material, descubriremos un objeto totalmente coherente, sincero y sencillo.
Forma-función: su alargada forma espiral responde exclusivamente a su función. Ligero y brillante, su proporción y sus redondeados bordes facilitan una manipulación cómoda. Nada sobra y nada falta.
Materia-forma: el clip existe gracias al dúctil acero, que permite organizar un hilo de sección circular constante que se dobla sobre sí mismo para obtener, de forma neutra y directa, un objeto económico, ecológico, ecogénico.
Función-materia: la condición elástica del acero hace que siempre intente recuperar su forma original. El mismo conjunto de documentos anticipa la tensión que los mantendrá unidos: un aumento de papel producirá de inmediato y de forma proporcional un mayor efecto pinza por parte del clip.
Una vez cumplida su misión temporal, el hilo mágico retorna a nuestro escritorio, se recicla silente, humilde, casi invisible...energía latente.

1 comentario:
Imagen interesante, comentario ++ int... aún, tiene muchas posibilidades.
G_racias, ¡a propósito! la "g" está implicita en la "forma".
frs.
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